Luca D'Andrea: La sustancia del mal

Luca d'Andrea: La sustancia del mal. Barcelona: Alfaguara, 2017. 468 páginas. Traducción del italiano al castellano de Xavier González Rovira. Traducción al catalán de Neus Nueno Cobas: La substància del mal. Barcelona: Rosa dels Vents, 2017. 464 páginas. Título original: La sostanza del male. Turín: Einaudi, 2016.

Jeremiah Salinger conoció el éxito al poco tiempo de licenciarse como guionista en la Academia de Cine de Nueva York. Él y su socio, Mike McMellan, montaron una serie de reportajes sobre la vida de los técnicos que acompañan a los más espectaculares grupos de rock por territorio norteamericano. Al público le gustó la idea y una gran productora televisiva compró varias temporadas. Duró hasta que los dos colegas acabaron hartos y vacíos.

A Salinger la serie le sirvió también para conocer a la que se convertiría en su esposa, Annelise Mair, una joven italiana procedente del Alto Adigio en el Tirol del Sur, del pueblo de Siebenhoch.

A este pueblo, ahora un oasis de turistas amantes del senderismo y del alpinismo, se traslada el matrimonio con la hija, Clara, una pizpireta niña de cinco años llena de imaginación, sabiduría y encanto. La madre de Annelise acaba de morir y su padre, Werner, pronto traba una estrecha relación con Salinger. Es uno de los fundadores del Socorro Alpino y sus historias sobre los rescates de alta montaña y sobre el cuerpo hacen que Salinger se decida a preparar una nueva serie televisiva basada en estas hazañas.

Un día en que acompaña al equipo de socorro queda atrapado en una grieta bajo un alud. El resto de la partida muere enterrado por la nieve. Salinger permanece atrapado y aterrorizado más tiempo del que un hombre puede aguantar sin enloquecer.

Su recuperación es compleja, no toma los fármacos y tiene alucinaciones y todas las demás zarandajas del estrés postraumático. Para no perder a su familia y distraer la mente del pánico decide investigar un extraño caso de los años 80: la masacre de tres jóvenes del pueblo que fueron asesinados (despedazados, decapitados...) en el cañón del Bletterbach en medio de una de las más tremendas tormentas que se recuerdan.

El remedio es peor que la enfermedad. El entretenimiento se convierte en obsesión y ni su mujer ni su entorno están dispuestos a soportar al melancólico Salinger si sigue investigando una caso que todo el mundo parece querer cerrar y que a él lo está enloqueciendo. Además, los habitantes del pueblo, tan amigables hasta hace poco, se han tornado ariscos verbal y físicamente y han dejado claro a Salinger que lo mejor que puede hacer es largarse de Siebenhoch. No quieren que se aproveche de ellos para rodar una película con la que hacerse millonario y famoso.

No conocen bien a Salinger: no dejará piedra sin remover hasta que descubra el misterio que encierra la tragedia. No sabe que hay muchas personas de su entorno implicadas en la carnicería y que ha desatado un horror que es capaz de revelar secretos que pueden destruir a todos los que ama.

Luca D'Andrea ha construido una novela contada en primera persona por el guionista Jeremiah Salinger con la premisa de que cada página, cada escena, incite a la lectura de la siguiente. Su habilidad para dejar la acción en suspenso y para insinuar sorpresas argumentales es evidente. Utiliza varias subtramas para crear suspense y confiere a sus paisajes una entidad protagonista. Es lo mejor de la novela: la descripción del entorno montañoso y cómo consigue crear los diferentes ambientes del pueblo tirolés.

El ritmo de la novela es imparable, mantenido por D'Andrea sin titubeos mediante algún que otro golpe de efecto. Lo menos creíble son estos personajes un poco planos y al servicio de la narración. Salinger resulta un poco pesado con sus traumas, sus manías sobrenaturales (¿alucinaciones o pura estupidez?) y su creencia en la existencia del mal en la naturaleza. Hubiera estado bien saber la opinión de su mujer, Annelise, sobre este zángano sin mucha inteligencia afectiva capaz de arriesgar a su hijita (un poco repipi y cargante de tan perfecta para ser sinceros) y el amor del que tanto habla y por el que tan poco apuesta en realidad.
Los personajes masculinos son los que soportan la acción arrastrando en sus zoqueterías al resto. Sólo echando un par de huevos a la vida -despliegues físicos y mamporros incluidos- se pueden arreglar los problemas y los misterios, señoras y señores.

Un thriller original, rápido, muy bien ambientado en una zona de Europa central frontera de varias culturas. Una región deprimida durante siglos a la que el turismo ha salvado de la desertización. Un proceso muy bien visto por este hábil Luca D'Andrea.

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Luca D'Andrea, Bolzano, 1979. Profesor y autor de novelas juveniles. En 2013 izo el guión de la serie documental Mountain Heroes, sobre rescate alpino.
La sustancia del mal es su primer thriller para adultos.

Charles Cumming: En un país extraño

Charles Cumming: En un país extraño. Barcelona: Salamandra, 2017. 410 páginas. Traducción del inglés de Maia Figueroa Evans. Título orginal: A Foreign Country. London: St. Martin's Press, 2012.


Lo último que podía esperar el agente del MI6 en excedencia, Thomas Kell, es que recurrieran a él para averiguar dónde se ha metido la máxima capitoste del servicio de inteligencia británico.

Uno de los pocos amigos que le quedan a consecuencia de su participación en un oscuro caso de tortura que ha salido a la luz pública le telefonea para que encuentre a Amelia Levene, la que en breve manejara las riendas de todo el espionaje del Reino Unido.
Amelia pidió unos días para acudir al funeral de un amigo en Paris, pero han perdido su rastro y necesitan a alguien prudente, discreto y que no esté en activo para que la encuentre.

Kell ve una doble oportunidad: conseguir puntos de cara a su reingreso en en el servicio y alejarse de Londres y de un matrimonio que se hunde.

Después de pasar por el sur de Francia, Kell llega a Túnez tras la pista de Amelia. Allí la encuentra junto a un joven pasando unos días. El joven es su hijo desconocido. Amelia tuvo a finales de los años 70 un romance con un hombre casado en Túnez. De la relación nación un niño, François, que Amelia dió en adopción al matrimonio Malot, Philippe y Jeaninne. Nunca mantuvo ninguna relación con ellos.

Hace unas semanas los Malot fueron asesinados en Egipto y Amelia cree que es el momento de conocer al joven François. Kell sabe que el hijo ilegítimo puede convertirse en una traba para que su amiga y superiora alcance la jefatura del MI6, así que antes de comunicar los resultados a los servicios secretos decide investigar a François Malot. Al fin y al cabo, Amelia Levene es su mejor (¿única?) baza para su rehabilitación.

Kell cree que es posible que el joven sea un impostor y todo el asunto un montaje de la Direction Générale de la Sécurité Extérieure francesa. Sostiene Kell que los franceses buscan material para poder chantajear a la futura directora Levene para conseguir disminuir la influencia británica en el norte de África y meter la republicana zarpa en la zona.

Aunque parezca un caso de paranoia aguda hay que investigar la posibilidad ¿Qué es el espionaje sino la sublimación de la paranoia?

Charles Cumming respeta lo mejor de la novela de espías británica. Las vidas privadas de los protagonistas inciden en la trama geopolítica. En este caso un hijo ilegítimo producto del adulterio. Un pecado de juventud de la ahora postulante al máximo cargo del MI6. Aquí entra en juego el título. Rememora el excelente El pasado es un país extraño del sagaz historiador David Lowenthal. En la actualidad tener un hijo en soltería o tener relaciones con una pareja casada no es, en teoría, un impedimento para conseguir un cargo -más allá de los intereses hipócritas-, pero el pasado era otro mundo. Para evitar la vergüenza en su época la protagonista abandona al bebé y se desentiende de él. Este es el bochornoso acto que debe dar a conocer en el presente gestionando la información de una manera que no le perjudique. Y en un irónica propuesta argumental, Cumming hace que el principal enemigo de la inteligencia de su majestad sean los aliados franceses. Aquí está uno de los méritos de la novela: en la intersección de los intereses de las dos potencias con las ambiciones de los personajes particulares.
A Cumming no le importa forzar el argumento para que los británicos no puedan pedir ayuda a los franceses para atrapar a una banda de criminales descontrolados. Quiere dejar claro que en el mundo de los intereses comerciales internacionales y en la estrategia global cada uno debe contar sólo con sus propias fuerzas. Y en el plano personal sólo un círculo muy cercano te ayudará a sacar las castañas del fuego.

Los personajes de esta novela no son atletas con mentes geniales, son más bien o funcionarios cansados y desengañados o ambiciosos y desengañados. Casi todos fracasados en sus relaciones familiares por lo exigente de su trabajo. Una sociedad formada por dos polos: el de los pusilánimes y el de los egoístas. Sus capacidades están basadas en su experiencia, en su sangre fría y en su instinto de supervivencia. Si se meten en una pelea tienen más posibilidades salir apaleados que de ganarla. Y, claro, tienen que preocuparse tanto de las trampas los enemigos internacionales como de las de los compañeros de trabajo.

Sólidos personajes reales con ese alma funcionarial característica de los espías británicos a la que se le hace una montaña cada una de las pequeñas trabas cotidianas. Personajes que tiene tantos problemas personales como angustia ante su responsabilidad laboral. Un ritmo constante en el que no falta la acción, el suspense y el peligro. 


Charles Cumming, Ayr, Scotland, 1971.
Se graduó en literatura inglesa en la universidad de Edimburgo y estuvo a punto de incorporar al servicio secreto británico. Ha escrito ocho novelas, todas ellas relacionadas con el mundo del espionaje. En español están traducidas El sexto hombre, Barcelona. RBA, 2014, basada en la historia de Los Cinco de Cambridge, En un país extraño, Barcelona: Salamandra, 2017, primera novela de la trilogía protagonizada por Thomas Kell.






Seicho Matsumoto: La chica de Kyushu

Seicho Matsumoto: La chica de Kyushu. Barcelona: Asteroide, 2017. 261 páginas. Traducción del japonés de Marina Bornas. Título original: Kiri no hata, 1961.


Desde la ciudad de K, en el norte de Kyushu, la gran isla meridional del archipiélago japonés, llega a Tokio la joven Kiriko Yanagida. Ha llegado a la capital para convencer a uno de los más prestigiosos abogados de Japón, Kinzo Otsuka, que defienda a su hermano de la acusación de asesinato. 

Masao Yanagida, el hermano de Kiriko, ha sido hallado culpable de asesinar a la anciana prestamista Kiku Watanabe. Masao Yanagida es un joven profesor que ha perdido un depósito de dinero que le han hecho sus alumnos para un viaje. Para reparar la falta decidió pedirle la cantidad perdida a la usurera que ahora ha aparecido con la cabeza hundida a bastonazos.
Kiriko Yanagida está convencida de la inocencia de su hermano pero hay una prueba incontestable: el único pagaré que falta en la casa de la víctima es el de Masao. El maestro ha apelado al tribunal superior y su hermana está convencida de que necesita al mejor abogado penalista de Japón.
Kinzo Otsuka está demasiado cansado por el abrumador número de casos que tiene entre manos como para aceptar uno que no le reportará beneficios económicos y que significará una profunda implicación emocional. Rechaza la oferta.

Cuando su hermano Masao muere en la cárcel, su hermana decide vengar su honor trasladándose a Tokio para hacer pagar al abogado Otsuka su desinterés y su apetito pecuniario.
Comienza a trabajar  de camarera en un pequeño bar del este de Ginza regentado y servido por mujeres de Kyushu. Allí conoce al hermano de la dueña que es el maître del restaurante francés que pertenece a la amante del abogado Kinzo Otsuka. ¿Casualidad? No, Kiriko Yanagida es calculadora y tenaz. Está esperando el mejor momento para asestar al letrado el golpe definitivo que acabe con su prestigio y reponga el honor de su hermano.

Un crimen sin aclarar en el que están implicados los protagonistas será el momento de la venganza, sólo Kiriko puede ofrecer el testimonio que aclare el caso, pero no parece muy dispuesta a colaborar con la justicia que ha deshonrado el recuerdo de su hermano.


Una vez más Seicho Matsumoto demuestra su capacidad para trazar los perfiles psicológicos de sus protagonistas desde la sutileza. Tiene la habilidad de crear personajes de muchas caras utilizando tan sólo unos pocos trazos. Y consigue con acierto hacernos comprender los tabúes y condicionamientos sociales de un tiempo y un lugar alejados de nuestro presente. Unas normas sociales que pesan como una losa sobre las decisiones y el comportamiento de los personajes de sus novelas.
Matsumoto está tan interesado en el análisis psicológico de sus personajes como en la descripción crítica de la sociedad japonesa de posguerra: un lugar oscuro y sin valores sólidos.
En La chica de Kyushu tenemos oficios y formas ajenas a nuestros modos, como el peculiar trabajo de las camareras acompañantes de los bares en los que brega Kiriko Yamagida o como el crucial sentido del honor y del prestigio ante la comunidad que hace que el hermano de Kiriko tome una decisión que desencadenará la tragedia. Formas sociales que han desaparecido en nuestro tiempo o que nunca han existido en nuestro espacio pero que se hacen cercanas y compresibles gracias a la pericia de Seicho Matsumoto.

Si a la destreza creando personajes en los que podemos reconocernos a pesar de la lejanía temporal y cultural, añadimos la maña para manejar el ritmo y la tensión de la narración y la competencia para producir incertidumbre ante las decisiones que pueden adoptar los protagonistas (ya digo que son caracteres complejos), tenemos como resultado una obra que ejemplifica las mejores características de la novela negra.



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Seicho Matsumoto (Fukuoka, 1909 - Tokio, 1992). Aunque no tuvo una educación universitaria siempre fue un lector insaciable. Trabajó como publicista antes y después de la segunda guerra mundial hasta que en los años 50 pasó a dedicarse exclusivamente a la escritura de ficción. Está considerado el gran escritor japonés de novela negra y recibió todos los premios importantes de su país.
En español hay dos novelas traducidas:
El expreso de Tokio. Barcelona: Libros del Asteroide, 2014.
La chica de Kyushu. Barcelona: Libros del Asteroide, 2017.


Marcelo Ferroni: Tras las paredes, mi amor, los esclavos nos contemplan

Marcelo Ferroni: Tras las paredes, mi amor, los esclavos nos contemplan. Barcelona: Maresia, 2017. 270 páginas. Traducción del portugués (Brasil) de Mercedes Vaquero Granados. Título original: Das paredes, meu amor, os escravos nos contemplan. Companhia das Letras, 2014.


Para un escritor sin carrera, pocos recursos económicos y un montón de complejos, encontrarse con una mujer como Julia Damasceno es toda una experiencia. Una muchacha moderna, independiente, que vive en un mundo propio y que pertenece a una poderosa familia industrial brasileña (ramo filtros de agua). La relación entre la pareja es extraña, encuentros muy ocasionales con algo de sexo, mucho alcohol y pocas confidencias. Pero Humberto Mariconda está enamorado.

Ay, empujado por el amor acepta acompañar durante un fin de semana a su novieta a la hacienda rural familiar. Allí está el terrible patriarca Damasceno, el  señor Ricardo, devastado por alguna enfermedad terminal que no ha endulzado su aspereza, y toda la corte familiar que le suele rodear: esposa, sobrinos, hijas, cuñados y criados. Una pandilla de advenedizos inútiles que están deseando deshacerse de la ruinosa empresa que les pertenece y correr con el botín.

La gran villa está en permanente y lenta restauración desde que fue adquirida hace décadas por los Damasceno. Los trabajos de rehabilitación de este edificio tremendo, poco acogedor y con vida propia, están en manos de Carla, aunque parece que hace tiempo que nadie sabe nada de ella.

Una tormenta incomparable deja la mansión sin luz eléctrica ni cobertura telefónica. Sus habitantes quedan aislados, atrapados entre las paredes rezumantes de adobe. En la velada que sigue van a poder demostrar su mezquindad sin ningún tapujo, las lúbricas relaciones endogámicas y su incapacidad de empatía. 

Si el ambiente os parece que está cargado ya veréis cuando el patriarca sea asesinado a tiros dentro de su despacho cerrado a cal y canto. No hay posibilidad de escapar de la casa, ni de recurrir a la policía. El asesino es uno de los presentes, seguramente uno de los que han formado espontáneamente un equipo de investigadores. Ahora es cuando hay que espabilar para encontrar al asesino ya que todos los miembros de la familia son crueles, egoístas y peligrosos. Si no descubres al culpable te puede despedazar el reto, si te acercas demasiado a la verdad comprobarás que tipo de monstruos producen las pesadillas del poder. 

Marcelo Ferroni utiliza la primera persona para narrar este caso de asesinato en cuarto cerrado que pretende destripar las relaciones de la burguesía industrial brasileña. Ferroni encierra y vuelve a encerrar a sus personajes hasta obligarlos a desenmascarar sus partes ocultas. Como en una matruska: la víctima es asesinada dentro de una habitación cerrada, dentro de una mansión de la que no se puede salir, dentro de una región aislada por la tormenta. Los protagonistas están a su vez atrapados por las relaciones familiares y por sus ansias de aparentar en su círculo social.

Es  el escritor Humberto Mariconda el encargado de analizar a estos seres incapaces de salir física y psicológicamente de su prisión, como en El Ángel Exterminador. Pero no es fácil analizar con claridad a esta caterva de seres mezquinos y no ayuda la atmósfera claustrofóbica y morbosa de la casa. El ambiente de irrealidad en el que Mariconda se hunde a veces aparece en alguno de los capítulos finales del libro, rompiendo con la narración lineal y creando diferentes clímax y nuevos enfoques.

Y así, como un sueño, transcurre la visita del escritor a la inquietante villa de los Damasceno. El despertar, como el de las pesadillas, será un alivio, pero sin lograr sacudirse el recuerdo del terror.



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Marcelo Ferroni, Sao Paulo, 1974. Editor y escritor. Debutó en la novela en 2010 con Método prático da guerrilha, publicada en España por Alfaguara en 2012 como Método práctico de guerrilla.

Tras las paredes, mi amor, los esclavos nos contemplan es su segunda novela.

Uno de sus cuentos criminales fue incluido en la selección Rio Noir. Barcelona: Maresia, 2016

Brian Panovich: Bull Mountain

Brian Panovich: Bull Mountain. Madrid: Siruela, 2017. 276 páginas. Traducción del inglés (USA) de Rubén Martín Giráldez. Título original: Bull Mountain. Putnam, 2015.


En el norte de Georgia hay una gran extensión montañosa: Bull Mountain. En Bull Mountain hay una ley desde hace un siglo, la que impone el clan Burroughs. El poder se mantiene mediante la violencia y el clientelismo. La economía a través del tráfico de marihuana, alcohol y -en los últimos tiempos- del tráfico de armas y la metaanfetamina.

Que la familia Burroughs haya mantenido el control tiránico en la zona no implica que la tribu esté muy unida. Al contrario, desde el comienzo de los tiempos entre ellos ha habido una lucha por la adaptación que ha ido exterminando a los menos cabrones mediante escopetazos descargados por otros Burroughs.

En nuestros días quedan dos Burroughs activos: Gareth y Clayton. El primero es el jefe de todos los chanchullos tras la muerte de otro hermano. A él se debe la apertura del entramado a otros mercados: las drogas de diseño y los fusiles de asalto. Un tipo enorme, violento y muy peligroso.

Pero Clayton, el pequeño de los tres hermanos, es todavía más peligroso. Al menos para el resto de la familia: es el sheriff de McFalls County, el valle a las faldas de Bull Mountain, el feudo de su hermano.


El sheriff Burroughs recibe la visita del agente especial Simon Holly. No es la primera vez que la policía estatal se acerca por el pueblo para reclutar al sheriff en la lucha contra su familia. Hasta ahora sólo han conseguido mucha sangre derramada y ningún menoscabo del poder Burroughs sobre Bull Mountain. Pero este agente Holly parece diferente. Propone una amnistía y una retiro honroso y tranquilo para Gareth si denuncia a su suministrador de armas. 

Clayton acepta el encargo del agente y decide ir a convencer a su hermano. Pero todo el mundo sabe que una montaña no se conquista cuando se llega a la cima, sino cuando se regresa a salvo al campamento base. Y Bull Mountain no es una excepción: no es fácil salir con vida de ella.


Brian Panowich utiliza los saltos temporales en capítulos intercalados entre los que narran la acción principal para trazar la historia de la familia Burroughs desde finales de los años 40 hasta nuestros días. Además de mostrar el carácter cruel y autodestructivo del clan también utiliza el recurso para explicar dónde está el origen de los acontecimientos contemporáneos que centran la acción de la novela.

Hay un puñado de personajes principales, todos tipos duros, tanto los femeninos como los masculinos, sobre los que Panowich construye su cuento. Protagonistas capaces de sacar adelante una vida llena de obstáculos. Protagonistas de una tragedia clásica. 

Como en la tragedia no serán capaces de escapar a su destino, muy al contrario, son ellos los que lo construyen con una testarudez desesperada. Y como los espectadores de las obras clásicas, nosotros también tenemos las referencias culturales que cimentan a estos tipos. No hace falta poner demasiadas piezas para soportar su personalidad: hay tantos antecedentes en series, cine, literatura... que no necesitamos más datos para construir a los personajes a nuestro antojo. Unas cuantas pinceladas y somos capaces de ponernos a trabajar.

Por tanto, personajes interesantes y dos tramas mantenidas con eficacia que convergen para un dar lugar a un final dramático. Un buen relato contundente en el que lo que menos me ha gustado, cuestión de manías, es ese anticlímax que cierra con tanta corrección la tragedia de Bull Mountain.


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Brian Panowich, Fort Dix, New Jersey, 1972. Bombero de profesión. Bull Mountain es su primera novela, ha sido nominada y ha ganado varios premios de novela negra.

Deon Meyer: Ícaro

Deon Meyer: Ícaro. Barcelona: Salamandra, 2017. 476 páginas. Traducción del inglés (Sudáfrica) de Javier Guerrero. Título original: Icarus. Atlantic Monthly Press, 2015.


El capitán Benny Griesel, de la Unidad de Delitos Graves y Violentos de la Dirección de Investigaciones Criminales Prioritarias de Ciudad del Cabo (por resumir, los Halcones) no está pasando un buen momento.

Uno de sus antiguos colaboradores se ha suicidado llevándose a su familia por delante. Benny ha vuelto a la bebida. Otra recaída de alcohólico que le inhabilita para el trabajo. Y hay mucho trabajo.

El famoso emprendedor sudafricano Ernst Richter ha sido encontrado muerto tras varios días desaparecido. El último y controvertido negocio de Richter era una empresa digital para facilitar coartadas en adulterios. Un puñado de sus clientes eran prohombres de la sociedad sudafricana: políticos, empresarios... Y parece que Richter comenzó una campaña de extorsiones para conseguir fondos para su caótico negocio y su desenfrenado estilo de vida.

El compañero de Griesel, Vaughn Cupido dirige el caso y tiene tres frentes abiertos: encontrar al asesino de Richter entre los muchos sospechosos, descubrir al filtrador (en cuentagotas) de la lista de clientes de la empresa de coartadas Alibi e intentar recuperar a Benny Griesel para la vida policial sin que los jefazos se den cuenta de que está en medio de una crisis y de una borrachera perpetua.

Tres problemas para el equipo de los Halcones y presiones desde arriba para que solucionen el crimen y sus consecuencias. Y el mejor de ellos es más un problema que una ayuda.


Deon Meyer entrega la quinta aventura del capitán Benny Griesel. Utiliza a la brigada de los Halcones para describir la vida de la Ciudad del Cabo en la actualidad. Una ciudad de más de 4 millones de habitantes de diferentes etnias que hablan once idiomas oficiales además de jergas propias. Una sociedad joven y que todavía arrastra las consecuencias y el recuerdo del apartheid. Meyer describe como las nuevas formas interraciales han ganado peso, pero también cómo la desigualdad sigue existiendo y provocando una terrible violencia.

Dos focos narrativos construyen la novela. Por un lado, los Halcones son seguidos por el narrador en su pesquisa, prestando atención a los problemas familiares y personales de Benny Griesel y a las necesidades afectivas de Cupido, tanto cómo al proceso de investigación. El otro se centra en la figura del viticultor François du Toit que, en capítulos intercalados entre los que describen el trabajo policial, confiesa a su abogada la historia de su familia y su relación con el crimen.

Meyer utiliza el primer foco para describir la sociedad contemporánea sudafricana y la confesión de du Toit para establecer la historia del último siglo, de la segregación y de la imitación de las formas de la metrópoli por los blancos, formas que incluyen el machismo y la explotación humana.



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Deon Meyer, Paals, 1958. Trabajó como reportero, publicista, estratega de internet y consultor de marcas antes de dedicarse a tiempo completo a la escritura de novelas en 2009.


Es autor de diez novelas, cinco de ellas protagonizadas por Benny Griesel. Las traducidas al castellano:



Ícaro. Barcelona: Salamandra 2017 (Icarus, 2015)

Trece horas. Barcelona: RBA, 2014 (Thirteen Hours, 2010).

Safari sangriento. Barcelona: RBA, 2012 (Blood Safari, 2009).

El pico del diablo. Barcelona: RBA, 2010 (Devil's Peack, 2007).

El corazón del cazador. Barcelona: RBA, 2009 (Heart of the Hunter, 2003).

Sombras del pasado. Barcelona: RBA, 2006 (Dead Before Dying, 1999).


Habeas corpus: más efectivos para la banda


Alfaguara publica la segunda parte de las aventuras de la singular brigada de la capitana de la policía parisina Anne Capestan. Sophie Hénnaf: Aviso de muerte. Continúa la mezcla de humor y crimen en esta segunda entrega. La gente de la capitana sigue viéndose como una pandilla de traidores por el resto de los policías, así que los casos que llegan son o nimios o irresolubles, como el del asesinato del comisario Rufus, exsuegro de Capestan. Lo han traducido Amaya García Gallego y María Teresa Gallego Urrutia.



Y hablando de escritoras francesas de novela negra: ya ha aparecido en francés la nueva novela protagonizada por Adamsberg. Fred Vargas: Quand sort la recluse. Todavía no hay fecha para su traducción.







RBA aporta dos novedades. Dos ganadores del premio RBA de novela negra.

Nada menos que Don Winslow: Corrupción policial. Denny Malone es un policía neoyorkino a la cabeza de una de las bandas corruptas del cuerpo. Cuando está a punto de ser descubierto tiene que decidir de qué lado de la ley está.
 




Ian Rankin reaparece con una de las aventuras de John Rebus (escrita antes de Perros salvajes, con la que ganó el año pasado el premio). Muerte helada, con Rebus congelándose en un terrible invierno edimburgués y luchando por dilucidar una serie de crímenes que implican a las fuerzas políticas escocesas. La traducción de Efrén del Valle Peñamil





Desde Duomo llega la segunda novela del superventas de thriller Donato Carrisi: La chica en la niebla. La desaparición de una chica en un pueblo de montaña se convierte en un espectáculo de la sociedad contemporánea cuando los medios de comunicación aparecen en la zona. 





Y atención con la banda de
Alrevès que presenta novedad de una de sus estrellas: David Llorente: Kira. Una perra es el personaje que da nombre a esta novela que esperamos con ganas.

También en Alrevès una novela de Juan Laborda Barceló: Paraíso imperfecto. Una historia coral protagonizada por los personajes que quedan en un pueblo costero una vez que la avalancha turística veraniega ha pasado.





Ya está en las librerías la nueva recuperación de una novela de Seicho Matsumoto: La chica de Kyushu. Libros del Asteroide vuelve a este autor japonés de mediados del siglo XX del que ya editó (con varias reediciones) El expreso de Tokio. Ahora se trata de una joven que intenta buscar ayuda para hacer justica a su hermano, condenado a muerte por un crimen que dice que no ha cometido. La traducción es de Marina Bornas.



También
Jorge M. Reverte ha decidido que su personaje más emblemático, Gálvez, vuelva a la acción en Gálvez y la caja de los truenos. Aquí se enfrenta de nuevo a la cotidianidad de la vida española: corrupción, palizas y asesinatos. Edita Ediciones del Viento.

Alianza entrega estos días tres novedades:

El inagotable Michael Connelly en La habitación en llamas vuelve a su personaje más famoso, Harry Bosch. Aquí investiga junto a su compañera del departamento de policía de Los Ángeles, Lucia Soto, un asesinato que requiere retrotraerse a un anterior atentado contra la víctima y del que ha guardado en su cuerpo una pista inaccesible: una bala junto a la columna vertebral. Javier Guerrero Gimeno es el traductor.




Tana French con Intrusión, traducida por Julia Osuna Aguilar recala en Alianza tras varias novelas en RBA. Aquí, Antoinette Conway, policía de la brigada de homicidios de Dublín, descubre cuan amargo puede ser el trabajo de una investigadora enfrentada a casos tediosos y al acoso laboral por parte de los compañeros. Tana French es una de las escritoras negras europeas a tener muy en cuenta. Es espléndida.




Y la nueva novela de uno de los g
randes nombres de la novela negra española, Juan Madrid: Perros que duermen. El periodista Juan Delforo se hace cargo del legado del comisario -viejo falangista- Dimas Prado. Dimas se labró su carrera en Burgos a partir de 1938, cuando encubrió el asesinato de una joven dedicada a la prostitución a manos de un gerifalte del régimen. Una novela con varios tiempos en el que se muestra las profundas relaciones entre los bandos de la España dividida. En breve en Paraffin Test.



Reservoir Books en su colección Roja & Negra ha ido a Noruega a buscar la primera novela de Geir Tange: El ejecutor. Una historia llena de humor y humor negro. Un periodista y una investigadora que descubren que los asesinatos de un maníaco nórdico responden a crímenes de clásicos de la novela negra. Lo han traducido Bente Teigen Gundersen y José Sierra.




 

Desde Salamandra dos propuestas.

Tomás Bárbulo: La asamblea de los muertos. El periodista especializado en el norte de África lleva a Marruecos la acción de su novela. Una banda de delincuentes españoles de poca monta se trasladan a Marrakech para dar un golpe a un comercio de orfebrería.






Deon Meyer
: Ícaro. El autor sudafricano hace que el grupo Los Halcones, la brigada de homicidios de Ciudad del Cabo, vuelva a la acción. Debe investigar el asesinato de un emprendedor digital que había fundado una empresa para proporcionar coartadas a los adúlteros. La pesquisa y las relaciones entre los integrantes de la brigada tienen el mismo peso en la narración. A punto en Paraffin Test. Lo ha traducido Javier Guerrero.





Hace ya unas semanas que Akal aporta dos integrantes a la banda: 

Diego Ameixeiras: Conduce rápido. La historia de Érika, una carterista de Santiago de Compostela que se involucrada en un golpe que le va demasiado grande por culpa de su hermano mayor.

Álvaro Aguilera Fauró: Plato de mal gusto. La historia de un asesino a sueldo que quiere abandonar su oficio. Para ello decide cometer un último homicidio. Después debe cobrarlo.



Los intrépidos de editorial Maresia invitan a seguir a Marcelo Ferroni: Tras las paredes mi amor, los esclavos nos contemplan. El escritor Humberto Mariconda es invitado a pasar un fin de semana en la finca de los padres de su novia. Es una villa que guarda secreto relacionados con su funesto pasado. El héroe de uno de los relatos de Rio Noir se verá involucrado en un caso oscuro en el que no falta el sentido del humor. La traducción de Mercedes Vaquero Granados.




Y acabo con las entregas de Siruela:

Diane Wei Lang: Trilogía de Pekin. Reunión de las tres novelas de la escritora chinoestadounidense protagonizadas por Mei Wang: El ojo de jade, Mariposas para los muertos y La Casa del Espíritu Dorado. Lola Diez los ha traducido.


Kerry Greenwood: Un misterio de altos vuelos. La investigadora privada Phryne Fisher continúa sus aventuras en los años veinte en su desenfrenada actividad entre máquinas de última generación, ambientes aristocráticos y mucha acción. Lo ha traducido Esther Cruz.

En la colección de clásicos de la novela detectivesca, Cristianna Brand: La muerte espera en Herons Park. Un misterio ambientado en la campiña inglesa en medio de la segunda guerra mundial. Se convirtió en un gran éxito en su época y en 1946 fue llevada a la gran pantalla con acierto. La traducción es de Raquel G. Rojas.



Perteneciente al llamado country noir hace unas semanas apareció
Brian Panowich: Bull Mountain. La historia del clan Burroughs, una familia que impera sobre Bull Mountain gracias a su control sobre el comercio del alcohol, la metanfetamina y la marihuana. Uno de sus miembros se ha separado y se ha convertido en sheriff del condado. Ahora los agentes estatales quieren acabar con el poder Burroughs. La traducción del maravilloso Rubén Martín Giráldez.