Bernard Minier: Noche

Bernard Minier: Noche. Barcelona: Salamandra, 2018. 476 páginas. Traducción del francés de Dolors Gallart. Título original: Nuit. Paris: XO éditions, 2017.


El comandante Martin Servaz de la policía de Toulouse ha tenido una chiripa increíble. Le han pegado un tiro en el corazón. Él y su ayudante, el teniente Vicent Espérandieu, iban tras la pista de un violador reincidente y posible asesino, un tal Florian Jensen. A Servaz no se le ocurrió mejor idea que perseguir en solitario al tipo y acorralarlo sin llevar un arma encima. Florian Jensen sí llevaba un arma, un pistolaco con el que atravesó de un balazo el corazón del comandante.
Pero Servaz está vivito y coleando. Bueno, coleando no del todo; después de unas semanas entre la vida y al muerte está un pelín flojo. Pero las noticias que le llegan desde la Europa nórdica seguro que le animan a arriesgar una vez más su vida.
En Toulouse ha aterrizado la policía noruega Kirsten Nigaard. Por allí arriba ha habido un asesinato truculento cometido por un viejo conocido de Servaz, el archivillano Julian Hirtmann.
Este Hirtmann secuestró, violó y se cargó (¿o no?) al gran amor de Servaz -por el camino ha ido violando y matando a una legión de víctimas-. Ahora todo apunta a que está merodeando de nuevo por el Garona y cercanías. Y parece que lo que le lleva por allí es la preocupación por su joven vástago Gustav que posiblemente esté en algún pueblo pirenaico oculto.
El renqueante Servaz y Nigaard se lanzan a la búsqueda del niño. Pero la deficiente forma física del francés y la bisoñez en cuestiones galas de la noruega no van a ser los únicos inconvenientes que lentifican el avance de las fuerzas del bien: Florian Jensen, el que casi apiola a Servaz, que andaba incomprensiblemente libre, ha muerto de un tiro en la cabeza mientras violaba a una señora turista en un albergue de montaña. Y el principal sospechoso del ajusticiamiento no es otro que el comandante Servaz.

Conclusión: el comandante y la agente noruega tienen que:
-descubrir el paradero del hijo de Hirtmann
-atraer al psicópata y atraparlo
-demostrar la inocencia de Servaz de la muerte del violador Jensen
y cuentan con los trabas de que:
-el comandante está hecho polvo de la cabeza y el cuerpo
-la policía los busca para detenerlo por asesinato
-el psicópata es más astuto, más cruel, más rápido que ellos y además parece guardarles alguna inquina injustificada
(contamos también con pequeñas dificultades adicionales como, problemas paternofiliales, conspiraciones internacionales de gente con pasta a mansalva, capillas de asesinos sádicos...)

Conociendo la desventurada trayectoria de Servaz seguro que esto no es más que el principio de sus peripecias, ya lo verán.


No sé si Bernard Minier se ha dejado alguno de los componentes del thriller fuera de Noche. Desde luego no hay ninguno que se eche de menos. Ni un segundo de sosiego en una trama enrevesada que se complica a cada capítulo con giros inesperados y sorpresas argumentales.
Malos enormes, enfrentados en una lucha tipo Godzilla atómico vs KingKong mutante a ver quién es más malísimo. Y situaciones siempre en el abismo. Y dificultades, muchas dificultades para Servaz (y a veces para la verosimilitud de la acción).
Este es Bernard Minier, sus personajes no son tanto torturados depresivos como machacados actores que deben mantener la acción vertiginosa de la novela aunque al final no quede de ellos ni despojos.



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Bernard Minier,  Béziers (Francia),1960.Ha publicado cinco novelas negras, cuatro de ellas traducidas al castellano: Glacé, 2011. Bajo el hieloBarcelona: Roca editrial, 2011.Le Cercle2013. Barcelona: Roca editorial, 2013.N'étiens pas la lumière, 2014. No apagues la luzBarcelona: Salamandra, 2015.
Une putain d'histoire, 2015

Nuit, 2017. Noche. Barcelona: Salamandra, 2018.

Kike Ferrari: Que de lejos parecen moscas

Kike Ferrari: Que de lejos parecen moscas. Barcelona: Alfaguara, 2018. 187 páginas.







Hay un tal Luis Mochi, señor Mochi para sus ¿amigos?,  que es un empresario argentino que ha invertido en negocios de diferentes ramos: boxeo, fútbol, bares, textiles... El señor Mochi sale un día de uno de sus locales, se monta en su BMW y se dirige a casa con su mujer, una heredera de terrateniente con abolengo. Pero ese día hay algo diferente.

En el maletero del cochazo hay un cadáver con la cara destrozada por un disparo. Un balazo que le han tirado con la propia pistola del señor Machi. 
El señor Machi no es un hombre que se arredre por un cadáver más o menos, así que decide resolver por sí mismo el problema, mejor no molestar a la policía por una minucia que podrían malinterpretar.
El señor Machi recorre la ciudad con dos misiones: deshacerse del occiso sin dejar rastro y descubrir quién ha querido involucrarlo en el crimen.
Elucubra el señor Machi que la lista de posibles responsables es demasiado amplia como para llegar a una conclusión apresurada. De hecho, se da cuenta de qué cuanto más cercanas tiene a los sospechosos, incluidos su familia y sus colaboradores íntimos, más números tienen de haberle querido colgar el muerto (y no en sentido figurado). Y es que Luis Machi no ha reparado en pasar por encima de quién sea y de lo qué sea para conseguir sus propósitos, si es que la ambición desmedida y el poder por el poder son propósitos.

Y aquí anda el señor Machi, con miedo a perder lo que tantos sudores le ha costado ganar y dispuesto a machacar a los posibles responsables de la traición sin que le importe demasiado quiénes sean (como tampoco parece preocuparle quién haya sido ese cadáver que le acompaña en el maletero del tremendo BMW).


No necesita muchos elementos Kike Ferrari para montar esta negra historia. Los recuerdos de Luis Machi en su búsqueda de la causa y el responsable de su desgracia sirven para denunciar los manejos de una clase empresarial sin escrúpulos que tanto sirvió a la junta militar como se sirvió de los nuevos políticos de la democracia.
Todo lo pudrió el dinero: desde las antiguas familias que se arrimaron rápido al éxito hasta los más humildes, que desconocían hasta que punto hay carencia de escrúpulos entre los poderosos.

Muy ágil y muy negro este cuento en el que el narrador está encima del protagonista. El narrador sabe cosas sobre Luis Machi que el personaje desconoce y las comparte con el lector. Es una especie de rata de laboratorio a la que Ferrari pone delante de un problema: cómo te desharías de este cadáver con tus recursos de matón violento y machista. Y otro problema: muéstrame tu vida desde tu perspectiva para describirme cómo han sido estas últimas décadas argentinas para la gente como tu. De ahí que la narración en tercera persona esté ilustrada con los pensamientos y sentimientos de Machi. De ahí que que nos aproximemos a los bajos fondos porteños y a los turbios negocios de los hampones desde una posición privilegiada.



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Kike Ferrari, Buenos Aires, 1972.
Escribe en revistas y blogs literarios de varios países. Ha publicado cuatro novelas y un libro de cuentos. Que de lejos parecen moscas fue publicada en 2012 en Argentina y recibió el premio Silverio Cañada en la semana negra de Gijón.

Andrei Kurkov: Muerte con pingüino

Andrei Kurkov: Muerte con pingüino. Barcelona: Blackie Books, 2018. 280 páginas. Traducción de Mario Grande y Mercedes Fernández (Atalaire). Título original: Smert' Postoronnego, 1996.


Viktor Alekseyevich Zolotaryov es un escritor desconocido en la Kiev postsoviética. Un tipo solitario, sin éxito ni ambiciones. Pero con una extraña capacidad para no desdeñar los problemas. Muy poco prudente. 
Ejemplo 1: cuando el zoológico se deshizo de los pingüinos por falta de presupuesto él adoptó uno. Un pingüino emperador nada menos. Con problemas de corazón para más señas. Y taciturno. Misha se llama.
Pero ya les digo, a Viktor no le extraña lo absurdo cotidiano. No es prudente.
Ejemplo 2: No le hace ascos a una extraña propuesta que le llega desde uno de los más importantes diarios ucranianos: qué tal si va preparando un archivo de esquelas de personas vivas para tener el material dispuesto cuando el personaje expire. Mucha pasta y falta de otra ocupación son los dos determinantes acicates que hacen que Viktor acepte y se ponga a entrevistar a prebostes de la cultura, la economía y la política ucraniana. La parte nefasta: pronto el jefe, Igor Lvovich, quiere que se incluyan en las notas literalmente algunas frases escritas por él. Los necrografiados comienzan a perecer en diferentes circunstancias.
No crean que Viktor se toma el asunto a la tremenda, ya sabe que Ucrania cruje bajo la violencia de facciones y bandas, así que no le importa que le clasifiquen en alguna de ellas. De hecho pronto se da cuenta de que aquellos a los que sirve tienen un enorme poder que le protege. Un poder corrupto y sucio, pero placentero. Lo único que Viktor necesita es no saber más de lo necesario y prepararse para cuando cambie el signo de la fuerza. Pero Viktor no tiene prudencia.
Ejemplo 3: Viktor carga con la hija pequeña del socio de su jefe: ha tenido que huir y no se sabe si regresará o si sobrevivirá.
Ejemplo 4: Acepta acudir a entierros con el pingüino Misha para dar un poco de colorido. Entierros de personajes siniestros.
Y así sigue la inconsciencia o valentía del escritor Viktor Alekseyevich Zolotaryov metiéndose en mil  problemas y -desoyendo las estrictas recomendaciones de su jefe- investigando cuáles son las consecuencias de sus acciones como redactor de esquelas.

Andrei Kurkov escribió esta novela en 1996, un momento delicado, cuando menos, en la historia de Ucrania. Hacía un lustro que se había independizado de la URSS y estaba sumida en una profunda crisis económica. Kurkov hace una crítica de las carencias democráticas del nuevo estado, del poder de élites sin control que se han hecho con los mecanismos del estado y de la economía. Utiliza situaciones y personajes del absurdo que se convierten en personajes cotidianos que aceptan la extrañeza con naturalidad. A la vez desarrolla una de las tesis situacionistas: vivimos una vida que es un engaño, la realidad bajo la superficie de nuestros esfuerzos sirve a intereses de la clase dominante.
Así es en esta novela en la que el protagonista, el no tan inocente Viktor, solo podrá sobrevivir mientras no descubra la realidad de la trama.
Kurkov escribe con una agilidad envidiable: situaciones absurdas que se suceden una tras otra manteniendo el ritmo sin pausa y numerosos diálogos que marcan la personalidad de los diferentes personajes. Los protagonistas viven en la nostalgia o en la ansiedad por conseguir una vida con más sentido. Esto no les inmoviliza, se meten de lleno en las trampas del titiritero.
No diría que Muerte con pingüino es una comedia, más bien una novela irónica absurda construida con una enorme habilidad. Naturalmente que hace sonreír, pero la carga de denuncia y de nostalgia es la gran baza de las aventuras de Viktor y Misha.



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Andrei Yuyevih Kurkov, Leningrado, 1961. Trabajó para la KGB como traductor y para la policía soviética. Posteriormente, mientras era vigilante de prisiones, comenzó a escribir literatura infantil. Su primera novela para adultos se la autopublicó en la época de la caída de la URSS.
En España han sido traducidas tres de sus diecinueve novelas:
Querido amigo, compañero del difunto. Madrid: Lengua de Trapo, 2004.
Muerte con pingüino. Madrid: El Tercer Nombre, 2005. Barcelona: Blackie Books, 2018. Piknika izotzetan. Irún: Alberdania, 2008.
Pingüino perdido. Madrid: El Tercer Nombre, 2008.

Ted Lewis: La ley de Carter

Ted Lewis: La ley de Carter. Barcelona: Sajalín, 2018. 257 págs. Traducción del inglés de Damià Alou. Título original: Jack Carter's Law. London: Michael Joseph Ltd., 1974.


Jack Carter es algo más que un sicario de los gemelos Fletcher. Es su hombre fuerte. Él protege a los hermanos bandidos Gerald y Less, se ocupa de los asuntos más sucios y dirige sus negocios más turbios. Una relación de mutua confianza: incluso mantiene una relación de lo más estrecha con la tercera pata de los socios Fletcher, con Audrey, la mujer de Gerald.
Así que lo que le toca a Carter ahora es buscar a uno de los secuaces de la banda que ha desaparecido. El problema no es que nadie encuentre a Jimmy Swann, si no que se lo ha tragado la tierra después de pasar unos días invitado en las instalaciones de la policía londinense. No hay que ser un Einstein para sospechar que hay un trato de por medio y Jimmy sabe mucho sobre las actividades de los Flechter -y de Carter, claro-.

Gerald y Less Flechter deciden poner pies en polvorosa y dejar a Carter y a su compinche Con McCarty investigando el paradero del soplón antes de que testifique. Carter y McCarty lo buscan por los lugares del lado peligroso de Londres: garitos de juego, bares y clubes. Jimmy Swann no aparece por ningún lado, pero Carter puede ir descubriendo quién y por qué está detrás del ataque contra sus jefes. Otros grupos criminales están ansiosos por ocuparse de los negocios de los Flechter. Y donde hay dinero y corruptores, hay corruptos: una parte importante de la policía de la capital está dispuesta a acabar con los Flechter y su estructura si pueden sacar algo a cambio. 

Pero Jack Carter no es solo un buen mozo avispado, es un tipo duro bragado al que no le importa liarse a tiros con quien se cruce en su camino y dejar claro cuál es su ley: Él es lo más importante y la violencia es su método.

Ted Lewis escribió esta segunda novela sobre las peripecias del criminal Jack Carter después del éxito de la primera entrega Carter, traducida aquí por la misma editorial Sajalín. Cambia aquí el lugar de la acción a Londres y la sitúa unos años antes que la primera novela. Los mismos personajes son los protagonistas de esta entrega, aunque la trama aquí no es tan intensa.
Carter sigue siendo un hombre violento, asesino, violador, extorsionador y ladrón, aunque ahora no le mueve el ansia de venganza sino el instinto de supervivencia. La necesidad de que prevalezca su modo de vida y su estatus. Una ambición ilimitada le impulsa
En primera persona describe los ambientes nocturnos por los que viaja en pos del delator. Seguro que esta recreación es lo mejor de la historia, junto con la atracción y repulsión que genera Carter en el lector. Esta primera persona sirve a Ted Lewis para no liarse demasiado con la construcción de muchos secundarios: Carter es un psicópata incapaz de entender a muchos de los personajes que le rodean, sobre todo a las mujeres, cuyos intereses ni le afectan ni comparte ni comprende. Él es puro egoísmo sin remordimientos.

Una trama más simple que la de la primera novela, pero con todos los ingredientes que convierten a Carter en un irredento hijodeputa que no se deja avasallar.




Ted Lewis (Manchester, 1940 - Scunthorpe, 1982) Estudió arte y trabajó en Londres como publicista y dibujante para series y películas de animación.
En 1965 debutó con la novela autobiográfica All the Way Home and All the Night Trough, pero fue con Carter (1970), su segunda novela, con la que consiguió el éxito de ventas y de crítica. Escribió dos novelas más protagonizadas por Jack Carter:
Jack Carter's Law (1974)
Jack Carter and the Mafia Pigeon (1977)
Publicó unas cuantas novelas más que no tuvieron el eco de su trilogía del sicario inglés.

Fred Vargas: Cuando sale la reclusa

Fred Vargas: Cuando sale la reclusa. Madrid: Siruela, 2018. 403 páginas. Traducción del francés al español de Anne-Hélène Suárez Girard. Quan surt la reclusa. Barcelona: Amsterdam, 2018. 392 páginas. Traducció del francès al català de Anna Torcal i Garcia. Título original: Quand sort la recluse. Paris: Flammarion, 2017.


El comisario Jean-Baptiste Adamsberg ha vuelto a París tras sus vacaciones en Islandia. Tiene varios casos entre manos, pero le llama la atención que uno de sus subordinados se interese por las víctimas mortales que la araña reclusa, Loxosceles rufescens, ha causado entre los jubilados de la zona de Nimes.La cosa es curiosa porque la araña reclusa es una animal muy tímido, miedoso más bien: vive escondida sin contacto con ejemplares de su especie (sexo aparte) y es muy difícil que muerda a un ser humano. Y todavía es más difícil que cause la muerte con su veneno necrótico: haría falta que decenas de estas arañas solitarias se decidieran a formar una marabunta y marcharan contra la víctima. Lo nunca visto.
Adamsberg tiene la araña detrás de la oreja. Indagando, a espaldas de la mayoría de su equipo para que no lo tomen por loco, descubre que los muertos tenían un pasado común: el orfanato de la Miséricorde de Nimes. Todos ellos formaban parte de una banda macarra que atemorizaba al resto de los pequeños hace cuarenta años. Se hacían llamar La Pandilla de la Reclusa.


Adamsberg debe disgregarse en tres frentes ante los picores que siente: 1. Descubrir cómo y quién está acabando con los abuelos depravados del orfanato.2. Indagar en la reclusa emparedada que cuando era niño le espantó.3. Conseguir que su equipo no se rompa ante sus extravagantes métodos y sus erróneas sospechas. En especial debe lograr que su gran sostén, el comandante Danglard deje de ponerle en aprietos con su abierta hostilidad.
Si ningún caso de Adamsberg ha sido fácil, éste, con tantos frentes y tan peligroso abiertos, va a llevar al comisario al límite de su profundidad psíquica y a plantearse enormes dudas morales.


Fred Vargas vuelve a utilizar al excéntrico grupo de policías dirigidos por Jean-Baptiste Adamsberg para poner de manifiesto las perversiones de la sociedad contemporánea. A Vargas le interesa investigar las relaciones que se establecen dentro de grupos reducidos, cerrados y estables. En este caso hace que el grupo policial se tense en torno a la descabellada pesquisa del comisario. Intereses personales, ambiciones profesionales, fidelidades familiares y lealtad a la jefatura entran en acción para mostrar lo frágil que puede ser una relación.

No es el único grupo con problemas. Víctimas y verdugos del hospicio han coexistido en la institución en un ambiente de horror y silencio. Y también las familias, por su carácter íntimo y su jerarquía autoritaria se pueden convertir en el escenario de espantosas ligazones.

La narración va desgranando poco a poco la dinámica de estas comunidades. Vargas tiene una habilidad poco común para mantener el ritmo de su relato. En cada página la acción avanza sin trucos y sosteniendo la intriga. Alguien que convence al lector de que tiene algo que contar. Muy meritorio.

Pero además de construir las relaciones entre los diferentes grupos, Fred Vargas también quiere exhibir el mal que nos rodea. Una maldad muy humana, lejos de los archivillanos de otras novelas negras y thrillers que exigen una escalada armamentística de testosterona, violencia física y dureza psíquica. Aquí hay una investigación basada en la imaginación, el amor por el detalle y la comprensión de las debilidades humanas, hasta el punto de que héroes y ruines intercambian sus papeles.

Vargas no quiere evitar -por suerte- alusiones al pasado histórico olvidado, pequeñas anécdotas oscuras olvidadas, generalmente explotaciones del humano por el humano, pero en esta Cuando sale la reclusa ha dejado de lado aquellas fuerzas tenebrosas de sus dos últimas novelas y prefiere indagar en las jugadas del subconsciente y las reglas del psicoanálisis.

Muy ágil y muy original, como siempre, esta novela de Fred Vargas.


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Fred Vargas, seudónimo de Frédérique Audoin-Rouzeau, París, 1957. Estudió historia y zooarqueología. Ha escrito ensayos y novelas con su nombre verdadero o bajo seudónimo.
Entre las novelas policíacas destacan las del ciclo de los Tres Evangelistas (editadas en castellano también en un sólo volumen por Siruela):
-Debout les morts, 1995. Que se levanten los muertos, Siruela.
Un peu plus si loin sur la droite, 1996. Más allá a la derecha, Siruela.

-Sans feu ni lieu, 1997. Sin hogar ni lugar, Siruela.

y las del comisario Adamsberg
-L'Homme aux cercles bleus, 1991. El hombre de los círculos azules, Siruela. L'home dels cercles blaus, Amsterdam.
-L'Homme à l'envers, 1999. El hombre al revés, Siruela.
-Les Quatre Fleuves, 2000, novela gráfica en colaboración con Edmond BaudoinLos cuatro ríos, Astiberri.
-Pars vite et reviens tard, 2001. Huye rápido, vete lejos, Siruela.
-Coule la Seine, 2002. Fluye el Sena, Siruela.
-Sous les vents de Neptune, 2004. Bajo los vientos de Neptuno, Siruela.
-Dans les bois éternels, 2006. La tercera virgen, Siruela. La tercera verge, Amsterdam.
-Un lieu incertain, 2008. Un lugar incierto, Siruela. Un lloc incert, Amsterdam.
-Le Marchand d'éponges, 2010, novela gráfica en con Edmond BaudoinEl vendedor de estropajos, Astiberri
-L'Armée furieuse, 2011. El ejército furioso, Siruela. L'exèrcit furiós, Amsterdam.
-Temps glaciaires, 2015. Tiempos de hielo, Siruela. Temps de gel, Amsterdam.
Toda la colección de Adamsberg ha aparecido en libro de bolsillo en castellano editada por Debolsillo.




John le Carré: El legado de los espías

John le Carré: El legado de los espías. Barcelona: Planeta, 2018. 368 páginas. Traducido del inglés por Claudia Conde Fisas. El llegat dels espies. Barcelona: edicions 62, 2018. 317 páginas. Traducció de Laia Font i Mateu. Título original: A Legacy of Spies, 2017.


Peter Guillam hace años que vive alejado del servicio secreto británico en su granja francesa. Pero un agente nunca se retira. Si los jefes te convocan a las oficinas de Londres no puedes escaquearte, tu pensión depende de ello(s).
Guillam ya supone que no le llaman para homenajearle sino para hacerle hablar sobre alguno de los casos en los que trabajo con el legendario George Smiley.
Así es, los hijos de dos agentes asesinados junto al muro de Berlín han presentado una demanda para que se esclarezca el caso. Alec Leamas, alcóholico pendenciero agente infiltrado fue ejecutado durante la guerra fría en la frontera berlinesa. Junto a él cayó su compañera, Liz Gold. Ahora los hijos de Alec -Christoph- y Liz -Karen- quieren que se esclarezca al asunto ante la opinión pública y reclaman una indemnización económica.
Los servicios secretos saben que pocas personas tienen toda al información sobre la operación. La gente de Smiley saqueó los archivos, Guillam fue la mano del viejo George y ahora deberá reconstruir con los archivos que quedan y con su memoria los pormenores de aquella intervención.
Peter Guillam no ha olvidado la principal herramienta táctica del agente de inteligencia: el amor a la mentira. Mentir hasta que tu interrogador no sepa sobre qué te está preguntando. Mentir hasta que tu mismo no sepas diferenciar la verdad de la mentira. Hasta que la mentira sea parte de la verdad.
A partir de los recuerdos, los documentos falsos y verdaderos y de la mentira se construirá la versión definitiva de la operación fiasco (¿o o tanto?) que deberá zanjar el asunto.

John le Carré ha recurrido a sus personajes del Círculo para poner sobre la mesa su tesis: las normas morales y políticas de la guerra fría nos repulsan, pero las que tenemos hoy en día no son mejores, sólo diferentes.
Es cierto que una mirada retrospectiva deja claro que aquellas luchas contra el enemigo comunista causaron muchos daños colaterales. Mucho dolor en personas inocentes por un juego sin meta. El propio juego y el poder que da la información eran el único objetivo. Visto desde hoy en día los motivos y los resultados parecen infantiles, espurios, machistas y estériles. Una guerra fría que beneficiaba a las clases poderosas y al tremendo aparato burocrático que se creó para combatir en cada bando.
Los burócratas de hoy tienen otros valores -u otras maneras-, pero no mejores: quieren obtener el poder y no responsabilizarse de los errores del pasado (si son públicos): entregarán a quién sea para no verse salpicados, no por justicia, por ambición.
Esta es una de las bazas fuertes de le Carré durante toda su carrera: ser capaz de mostrar cómo las debilidades del carácter de los personajes influyen en su trabajo y su trabajo en su vida cotidiana. Rechazar la épica en favor del análisis de la neurosis y de las miserias personales habituales.
En El legado de los espías está toda la habilidad narrativa de le Carré: diferentes tiempos, voces, lugares y tramas son utilizados en torno al relato en primera persona de Peter Guillam. El interés de le Carré, el mismo de siempre, mostrar como la historia está hecha de acciones relevantes o anecdóticas que afectan profundamente a cuantos están relacionados con ella. Afectados hasta la destrucción psicológica y moral.



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John le Carré (a. David John Moore Cornwell) Dorset, 1931. Estudió en las universidades de Berna y Oxford y fue profesor en la universidad de Eton y perteneció al cuerpo diplomático británico hasta 1964.
Ha escrito docenas de novelas de espías y de otros géneros, así como la primera parte de sus memrias: Volar en círculos, Barcelona: Planeta, 2017 Volar en cercles, Barcelona: edicions 62, 2017. 

Entre las novelas destaco las que componen la serie protagonizada por George Smiley (en sus últimas ediciones):

Llamada por el muerto. Barcelona: Booket, 2017.
Asesinato de calidad. Barcelona: Booket, 2016.
El espía que surgió del frío. Barcelona: booket, 2016.
El espejo de los espías. barcelona: booket, 2016.
El topo. Barcelona: Booket, 2016. El talp. Barcelona: edicions62, 2011.
El honorable colegial. Barcelona: booket, 2016.
La gente de Smiley. Barcelona: booket, 2016. La gent de Smiley. Barcelona: edicions62, 1998.
El peregrino secreto. Barcelona: Debolsillo, 2014. El pelegrí secret. Barcelona: edicions62, 1991.
El legado de los espías. Barcelona: Planeta, 2018. El llegat dels espies. Barcelona: edicions62, 2018.


Leonardo Padura: La transparencia del tiempo

Leonardo Padura: La transparencia del tiempo. Barcelona. Tusquets, 2018. 441 páginas.


Mario Conde no es un detective con licencia, en Cuba no están permitidos. Es un expolicía que se dedica a la compraventa de libros usados en La Habana que se ve arrastrado de tanto en tanto a investigaciones criminales.

En 2014 Mario Conde anda deprimido porque está a punto de cumplir los sesenta años y todo se lo recuerda. Deprimido porque algunos de sus amigos han emigrado y otros están a punto de hacerlo. Deprimido porque la situación política y social cubana es caótica y no parece que nadie tenga ganas de cambiarla.

Un amigo del colegio demanda ayuda a Mario Conde. Su último novio le ha desvalijado la casa. Y el alijo tiene su importancia: algunas piezas de arte no remarcables, algunos recuerdos familiares y, ante todo, una talla de una virgen cristiana negra que su familia trajo desde España durante la guerra civil.
Bobby, la víctima amigo del Conde, asegura que la imagen tiene, además de un fuerte valor sentimental, un portentoso valor milagroso: la virgen obra prodigios increíbles, como haber curado el cáncer del propio Bobby.
Mario Conde investiga entre los círculos de tratantes y traficantes de arte de la isla. Ello le lleva de las más altas esferas económicas, importantes galeristas con contactos internacionales dispuestos a vender el patrimonio artístico cubano, a los ambientes del hampa que en muchos casos suministran a los grandes contrabandistas. Mario Conde visita alguno de los bellísimos palacetes rehabilitados que son la sede de las nuevas fortunas y visita también los nuevos arrabales precarios, no reconocidos por el poder político y sin ley estatal, formado por los emigrantes del oriente cubano que subsisten con trabajos miserables -en el mejor de los casos-.
Conde descubre que la virgen negra tiene también un valor monetario enorme y descubre también (bueno, esto ya lo sabía) que la gente es capaz de asesinar por conseguir una fortuna: el amante de Bobby y uno de los traficantes de obras de arte aparecen muertos, víctimas de un verdugo violento y cruel. El propio Conde sufrirá en sus huesos la contundencia de la avaricia.

No resulta fácil saber quién, de los muchos implicados, está detrás de las muertes, ya que todos están interesados en la virgen negra, y la mayoría de ellos son redomados mentirosos difíciles de desvelar. Además a la policía no le hace mucha gracia que el Conde ande husmeando en asuntos que son de incumbencia exclusivamente policial. Ya hay un asesino suelto que está dispuesto a llevarselo por delante si es necesario. Y Mario Conde está a punto de cumplir sesenta años y está harto de sus limitaciones físicas y de las mezquindades de lso demás.

Leonardo Padura hace pasear a Mario Conde por La Habana, por las zonas más ricas y por las más deprimidas. Crea una red de tratantes de obras de arte interclasista: algunos de sus integrantes viven en lujosas mansiones rehabilitadas, otros en las nuevas barriadas alegales levantadas por los emigrantes del oriente cubano. Conde tiene que interrogar a unos y otros, moverse entre los dos ambientes, así es como se consigue un paseante deprimido que describe ambos ambientes y a sus habitantes. 
No esperen en Padura una crítica demoledora del sistema, ni un apoyo a éste, encontraran una descripción poco generosa de la situación de la Cuba contemporánea, unos personajes que no creen ni en su estado ni en sus políticos, cada uno de ellos buscándose la vida aunque sea a costa de los demás. Una sociedad desestructurada políticamente con los antiguos logros revolucionarios casi desaparecidos.
Encontrarán también una doble acción. Además de la investigación en busca de la imagen cristiana y del desvelamiento de los asesinatos, Padura hace que uno de los personajes explique la historia de esta virgen desde el medievo. Unos tales Antoni Barral se suceden con el mismo nombre a través de los siglos para explicar su relación con el icono, un trasunto del halcón maltés de Hammett.
Y ahí tiene las dos historias: la muerte, la codicia y el poder rodearán siempre a la talla que busca un Mario Conde todavía más deprimido que en otras ocasiones por hallarse a las puertas de la vejez. Nada más que la amistad, el amor, anima al viejo detective, al flâneur de La Habana.


notasomargonzalez.blogspot.com
Leonardo Padura, La Habana, 1955. Estudio literatura latinoamericana en la universidad de La Habana y trabajó como periodista de investigación. Ha escrito, guiones, ensayos y novelas. Ha recibido los más importantes premios y distinciones, entre ellos el premio princesa de Asturias de las Letras en 2015. Es famosa su serie de novelas protagonizadas por el expolicía Mario Conde:
Pasado perfecto. Barcelona: Tusquets, 2000.
Vientos de cuaresma. Barcelona: Tusquets, 2001.
Máscaras. Barcelona: Tusquets, 1997.
Paisaje de otoño. Barcelona: Tusquets, 1998.
Adiós Hemingway. Barcelona: Tusquets, 2006.
La neblina del ayer. Barcelona: Tusquets, 2009.
La cola de la serpiente. Barcelona: Tusquets, 2011.
Herejes. Barcelona: Tusquets, 2013.
La transparencia del tiempo. Barcelona: Tusquets, 2018.