Olivier Norek: Efecto dominó

Olivier Norek: Efecto Dominó. Barcelona: Grijalbo, 2017. 383 páginas. Traducción del francés de Sofía Tros de Ilarduya. Título original: Surtensions. Paris: Robert Laffon, 2016.


Lo peor que le puede pasar a una temida familia corsa de delincuentes es que el hijo pequeño no aguante los rigores de estar en la trena.

La intrépida hija de los Mosconi, Alex, decide liberar a su hermano pequeño, Nano, de la atestada prisión de Marveil antes de que lo revienten. Recurre al abogado de la familia, el letrado Tiretto, para que busque la manera de liberarlo. Tiretto es un hombre de recursos: bastará con robar del depósito de pruebas el reloj que incriminó a Nano en el asalto a una joyería. Para despistar a la policía Tiretto propone robar cuatro pruebas más que imputan a sendos delincuentes.

El problema es que entre el cuarteto de criminales hay tipos muy peligrosos que volverán a la calle: un pederasta, un homicida machista, un asesino a sueldo balcánico y un secuestrador y asesino de adolescentes, procedente de las barriadas parisinas, que acaba de detener, no sin esfuerzo, el capitán Victor Coste y su equipo de la subdirección de la policía judicial del departamento de Sena Saint-Denis.

El grupo de Coste será uno de los encargados de la investigación del robo de pruebas. Mucho más complicado de lo que parece. No sólo porque algunos de los liberados sean personajes temibles dispuestos a enfrentarse con la policía, sino porque comienza una carrera contrarreloj para que no acaben unos con otros para que no quede ninguna prueba. Y para que no se produzca una hecatombe que acabe con cualquiera que se ponga en medio.


Olivier Norek demuestra en Efecto dominó su ambición. Una multitud de tramas y personajes a los que manejar. Construidos con eficacia con el objetivo principal de demostrar cómo trabaja un grupo de policías y qué tipos de lazos personales se establecen en un marco laboral tan agobiante, en el que cada uno confía su seguridad en manos de su compañero.

Precisamente la capacidad para gestionar las varias tramas convergentes con agilidad y el realismo del procedimiento policial son las grandes bazas de la novela. El lector tiene más información que los investigadores, así que puede seguir la pesquisa sabiendo qué especulaciones son acertadas y cuáles terminarán en un fiasco. Tanto los policías como los delincuentes cometen continuos errores y pequeños fallos debidos a la monotonía cotidiana, al cansancio y a la casualidad (lejos de esos protagonistas pluscuamperfectos que nunca yerran en otras narraciones) que les confieren humanidad y hacen avanzar la acción.

La narración avanza hacia un clímax trágico que exige que la personalidad de algunos personajes sea sacrificada para reforzar la trama. Esta utilización de algunos actores y algunos momentos excesivamente emotivos también para conseguir un mayor impacto del desenlace tal vez sean las partes mejorables de esta novela estimable, ganadora del premio de novela negra europea de 2016.


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Olivier Norek, Toulouse, 1975. Fue teniente de policía en el departamento de Sena-Saint-Denis. En 2011 participó en un curso de relatos y decidió dedicarse de lleno a la literatura:

Code 93. Paris: Michel Lafon, 2014.

Territoires. Paris: Michel Lafon, 2015.

Surtensions. Paris: Michel Lafon, 2016.

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